Escritos

Infancia y adolescencia (1910-1931)

1927 - Poemas en prosa

Maternidad falsa

      Ella cogía la bandurria con ademán de madre que va a darle de mamar al hijo.
      Cuando tocaba la canción antigua que tanto le gustaba a él, era más madre que nunca. Aquella canción tenía las perspectivas y los difuminados que deben tener las canciones para dormir a los niños, de mayor a menor, como las calles como los caminos.
      Él la miraba, y tomaba aquel gesto de padre que encontró un día dentro del espejo, de padre un poco asustado del recién nacido. [...]

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1928 - Carta desde París a su amigo Juan Guerrero
París, 19 de Mayo de 1928

      Querido Guerrero: Tiene esta carta, algo de despedida a Merced, 22. Crea siento mucho la mudanza. Al no conocer la otra casa, la otra calle, será para mí muy triste; mis cartas me parecerá que no “llegan”. Cuando se conoce el portal escalón por escalón, cuando se conoce el suelo del despacho “sonido” por “sonido”, se ve (desde aquí) el llegar del cartero, se ve (desde aquí) descorrer aquella cortina azul y plata verdosa, se ve, en fin, cómo culebrea, cómo se “arruga” la puerta gris del despacho para que pasen las palomas (en este caso completamente mensajeras) blancas de las cartas, un poco heridas en su volar, por el sello (a veces hasta sangriento) de correos. Crea que cuando se conoce escalón por escalón, sonido por sonido, se sigue a la carta en su largo viaje, se la sigue hasta el “fin”, o sea hasta el “principio”. Pues donde acaba para el que la envió, empieza para el que la recibe.

      De ahora en adelante nos escribiremos en las mismas circunstancias; Vd. tampoco puede “ver” la llegada de las suyas puesto que tampoco conoce mi calle, mi portal, mi escalera... De ahora en adelante echaré las cartas para Vd. en los buzones, como si las tirase a un hondo barranco, a ese barranco sin fin de los sueños, en los que nunca terminamos de caer. [...]